El camino de la individuación

El camino de la individuación

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Entre todas las teorías de trabajo que intentan dar conciencia a la psicología humana comentaré la que Carl Gustav Jung denominó “el camino de la individuación”, proceso continuo por el cual una persona trabaja para integrar el “quien es” con  el “qué desea ser”.

Carl Gustav Jung, médico psiquiatra, psicólogo y ensayista suizo, colaborador de Sigmund Freud en los comienzos del psicoanálisis fundó la escuela de psicología analítica, fue uno de los estudiosos de la psicología profunda más ampliamente leídos en el siglo XX.

Para intentar mostrar algunas de las principales diferencias de tres contemporáneos comenzaré diciendo que Freud y Adler se sentían inconscientemente atraídos hacia “dioses” opuestos mientras que Jung se sentía politeísta, él abogaba porque los seres humanos están tirados y empujados por una multitud de fuerzas que no se pueden reducir necesariamente a una sola, siempre creyó que existía una llamada del espíritu que determinaba el curso de nuestra vida, y no pensaba que el espíritu fuera necesariamente más débil que los impulsos instintivos, es más, a través de losarquetipos del inconsciente colectivo descubre la relación entre el instinto y el espíritu.

Freud pone el énfasis en el mundo exterior, el veía a la humanidad como eternamente desgarrada entre el principio de placer y el principio de realidad, el placer sexual es el predominante y todos queremos satisfacerlo, lo que sucede es que la realidad nos limita en el objetivo.

Adler pone el énfasis en el mundo interior, el abogaba porque la humanidad sufría de sentimientos de inferioridad de un tipo u otro e intentamos conseguir poder para compensar el complejo de inferioridad.

Jung sin embargo se dio cuenta de que cada uno de nosotros tiene una predisposición hacia uno de estos dos enfoques en la vida, él denominó extraversión al movimiento hacia el mundo exterior e introversión a la retirada hacia uno mismo. Es justamente el concepto junguiano de introvertido y extravertido el que explica la oposición entre Freud y Adler.

Según Jung las influencias sociales ejercen gran poder en el individuo, por ello para averiguar si una persona tiene una predisposición natural hacia la extraversión o hacia la introversión es necesario ir al inconsciente y que mejor para hacerlo que acudir a los sueños.

Ya tenemos la primera clave para comenzar el trabajo, averiguar cuál de los dos tipos de actitud mencionados introversión y extraversión es el que nos corresponde.

A partir de aquí, para continuar avanzado en el camino del descubrimiento Jung contempla cuatro funciones que utilizamos para relacionarnos con el mundo:

Estas cuatro funciones las divide en dos categorías, funciones perceptivas y funciones racionales. Las funciones perceptivas o irracionales se corresponden con la sensación y la intuición, y las utilizamos para adquirir datos que después procesamos a través de las funciones racionales, puesto que como su propio nombre indica a través de ellas aplicamos razonamiento y discriminación, las funciones que se corresponden con esta categoría son el pensamiento y el sentimiento.

Utilizamos de forma natural una función con preferencia sobre la otra, en el caso de las funciones perceptivas hay personas que utilizan la sensación con lo que excluyen la intuición, y en de las funciones racionales las personas con predilección por el pensamiento excluyen de forma natural el sentimiento y viceversa.

Para facilitar el trabajo Jung denomina función superior a la que utilizamos en un momento dado de forma natural y función inferior a la opuesta, por ejemplo, si una persona tiene preferencia por la sensación ésta será la función superior y la intuición pasará a ser la inferior, en el caso de ser el pensamiento la función preferente esta se convierte en superior y el sentimiento pasa a conformarse como función inferior y viceversa.

Una vez identificadas las funciones superior e inferior Jung se da cuenta que lafunción inferior pasa al inconsciente, relegada a la sombra, considerándola a priori una debilidad de la personalidad, sin embargo, esto no podemos considerarlo así porque es la función inferior justamente la que cuando se desborda tiene capacidad de abrir la puerta del inconsciente.

Este es el punto de la gran diferencia entre Jung y Freud, mientras Freud se atenía a que el inconsciente únicamente albergaba recuerdos reprimidos, Jung aboga porque el inconsciente también alberga recuerdos potenciadores y no únicamente de nuestro inconsciente personal, sino que también contamos con la conexión al inconsciente colectivo que supuestamente puede extenderse hacia el futuro así como hacia el pasado con todos y con todo, lo cual le convierte en algo maravilloso capaz de propiciar sentimiento espiritual,revelación mística y experiencia creativa (numinosa: energía o genio creativo, creada por el teólogo Rudolph Otto).

A diferencia de Freud que tenía un único camino de desarrollo que se suponía que todos deberíamos seguir, Jung al desarrollar su teoría de los tipos psicológicos pretende demostrar que las personas de diferentes tipos psicológicos crecen y se desarrollan de maneras diferentes convirtiéndose en personas muy distintas unas de otras, no porque se hayan desarrollado bien ni mal sino simplemente porque ya eran diferentes desde que nacieron.

En este punto haré un breve resumen de los tipos psicológicos de Jung que, aunque escueto puede ayudar a su comprensión:

 

funciones superiores inferiores

 

La forma de trabajar con los tipos psicológicos según Jung es integrar en nuestra personalidad, con trabajo y valentía las dos funciones secundariasla función inferior no será posible integrarla porque ella tiene otro 

papel más importante en nuestro crecimiento, permitirnos la conexión con el inconsciente colectivo, a este trabajo lo denominaría “el camino de la individuación”.

Según Jung el inconsciente colectivo es demasiado grande para que quepa en una sola persona, por eso la función inferior no se puede integrar en la misma proporción que las funciones secundarias, en la medida que consigamos algún avance en la integración de la función inferior nos veremos recompensados con un atisbo de lo numinoso.

El “proceso de individuación” es un modelo progresivo, una vez hemos avanzado con los tipos psicológicos la evolución se conformará según el orden siguiente:

  1. El primer trabajo es con la sombra, al principio esta representa por lo que despreciamos en los otros, después aprendemos que lo que despreciamos en los otros es lo que realmente despreciamos de nosotros mismos, en ese momento ya no es necesario criticar las diferencias puesto que esas diferencias se convierten en posibilidades, entonces nos separarnos del mundo para poder aislar esa parte que realmente es nuestra, después de esto llega el momento de descubrir cómo es el resto del mundo.
  2. En ese momento llega la etapa que Jung denominó del anima/animus que representa la relación, suele aparecer mezclado con el arquetipo de la madre o del padre en las primeras fases de los sueños. El ánima (alma en latín) es el aspecto femenino del inconsciente de un hombre, el animus (mente o espíritu en latín) es el aspecto masculino del inconsciente de una mujer.

Integrar el anima o el animus es una tarea mucho más difícil que integrar la sombra porque está situado a un nivel más profundo del inconsciente. En este nivel no estamos tratando sólo con nuestras propias cualidades personales, tanto conscientes como inconscientes, sino que estamos haciéndolo con las relaciones arquetípicas entre hombres y mujeres a través de las cuales observamos todas las relaciones.

Jung tenia un amplio conocimiento sobre sueños, mitos y cuentos, este conocimiento y las experiencias relatadas por sus pacientes le convenció de que los hombres experimentaban su alma como algo femenino y las mujeres como masculino, por lo tanto, decidió utilizar los términos latinos ánima y animus como sustitutos del alma.

En esta etapa aprendemos que no estamos solos, que toda nuestra vida es relación y a través de esas relaciones alcanzamos finalmente a toda persona, a todo animal, a toda la naturaleza y la paradoja es que cada persona es el centro de esa asombrosa red de relaciones. Después de darnos cuenta que es imposible estar realmente separados del mundo tenemos que descubrir cómo podemos contener esa totalidad que es más que humana en nuestro interior.

El anima/animus cesará gradualmente de actuar como una personalidad autónoma y se convertirá en una función de relación entre consciente e inconsciente. Cuando trabajamos con la sombra intentamos dejar de juzgar a los que nos rodean, en el trabajo con el anima/animus intentamos dejar de juzgarnos a nosotros mismos, de resolver el apego infantil hacia los padres y la relación con el sexo opuesto.

  1. La última etapa la denominó el descubrimiento del Self, suele representar la totalidad que buscamos en nuestra naturaleza esencial. En su forma más extremadamente abstracta el Self asume en nuestros sueños la forma de figuras geométricas llamadas mandalas.

Mandala es una palabra sáncrita que significa círculo, y que se ha generalizado más para describir un tipo de arte religioso oriental estructurado alrededor de círculos contenidos dentro de cuadrados (o a veces de otros polígonos regulares), o viceversa.

Según la apreciación de Jung, el círculo era una representación de la totalidadfinal que sólo es posible en el Self; el cuadrado era un tipo de círculo inferior, y representaba la totalidad limitada posible para la conciencia del ego individual. Los mandalas, como combinación de círculo y cuadrado, reflejaban un intento de la psique por “cuadrar el círculo” y llevar la totalidad limitada posible para el individuo a una sincronía con el Self.

Con este resumen he intentado esbozar “el camino de la individuación”, naturalmente este esbozo no pretende ser más que una incipiente visión global del trabajo llevado a cabo de Jung, la pretensión simplemente tiene la intención de generar un interés por la psicología Jungiana, quien quiera adentrarse en mayores profundidades de este conocimiento puede hacerlo a través de un libro sencillo, que bajo mi criterio, no deja de mostrar una visión global y enriquecedora del trabajo de Jung, su título “Introducción a la Psicología Junguiana”, una guía para principiantes de Robin Robertson.

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